Episode Transcript
[00:00:00] Speaker A: Bienvenidos de vuelta a Ser fiel a mí. Les quiero confesar algo que nos pasó con este episodio. Este episodio era de la primera temporada, era el episodio 47. Y resulta que se nos perdió el archivo aquí en el canal.
Pero las cosas no pasan por casualidad, las cosas pasan como tienen que pasar. ¿Este capítulo tenía que pasar hoy, no? En ese momento.
Y lo rehicimos. Y además cambió la conversación, que eso me parece todavía más entretenido.
Hoy traigo una pregunta y esta pregunta nos invita a reflexionar sobre la forma como nos relacionamos con la vida. Entonces le voy a pedir a julio que nos ponga la pregunta en la imagen.
¿Qué juego? ¿Sigo jugando? Porque todavía no me he atrevido a imaginar otra manera de vivir.
Y esta pregunta la traigo a propósito de todo lo que nos está pasando. Gracias, julio.
Tiene que ver con que nosotros hemos vivido la vida sin cuestionar cómo hemos construido nuestra vida. Siempre estamos pensando en que la vida es así.
Cumplimos responsabilidades, aprendemos una manera de vivir. Cada uno la aprendió de una manera distinta, todos aprendemos de una manera distinta. Y sin embargo, este programa viene a cuestionar precisamente eso, lo que tú aprendiste, los juegos que aprendimos. Y voy a usar la metáfora del juego, porque la metáfora del juego nos sirve para entender que la vida a veces es un juego. Creamos reglas, creamos quiénes son los protagonistas del juego, quiénes lo juegan, cómo lo juegan. Creamos la manera de decir así se cumple el juego y este es el resultado del juego.
Pero nunca cuestionamos el juego.
¿Es este el juego que necesitamos jugar? Y yo voy a traerlo como la metáfora del juego porque los juegos nos enseñan. El fútbol, el tenis, el ajedrez tienen reglas, pero nosotros nunca cuestionamos las reglas porque así es el juego. Y eso nos pasa con la vida. Pensamos que ser mamá tiene unas reglas y así es, porque así lo aprendí, porque así me lo enseñaron. Ser papá tiene estas reglas y estas son las reglas, y así debo cumplir. Y no cuestiono si así debe ser o no debe ser.
Ser pareja es esto y de esta manera debo vivirlo.
Y así con todo. Ser profesional, ser líder, trabajar, ser humano. Todo lo que significa vivir tiene una regla. Y nosotros nunca pensamos esas reglas son las que son. Así es como yo tengo que vivir la vida.
Cuando no cuestionamos, se nos vuelve transparente el juego y simplemente defendemos el juego y yo lo he visto de muchas maneras últimamente. Lo vi en la política porque se ha estado moviendo políticamente Latinoamérica. Hubo elecciones en Colombia y sucedió durante las elecciones que cada uno jugaba el juego de la polarización y jugaban el juego de la política tal cual lo aprendimos. Yo no estoy cuestionando quiénes tenían la razón, estoy mirando el juego. Ese es el juego que necesitamos, el juego de lo que significa trabajar. ¿Alguna vez lo has cuestionado? ¿Qué significa realizar lo que realizas?
¿Cómo lo realizas? ¿Cuáles son los resultados? ¿Qué es ser exitoso?
A veces no cuestionamos nada de eso, simplemente jugamos el juego. Y cuando nosotros no cuestionamos lo construido, lo que nos suele suceder es que empieza a perder sentido cuando empiezan a suceder situaciones que nos confrontan.
Y yo voy a poner un ejemplo porque ustedes saben que me gusta contar historias propias.
En este tiempo yo me he sentido profundamente confrontada como mamá, porque mis hijos ya crecieron y mis hijos son adultos y cada uno está asumiendo su adultez. Pero incluso asumir la adultez es difícil y yo lo sé porque yo lo viví. Había momentos en que yo decía quiero volver a ser una niña. Y creo que todos los que hemos crecido hemos pasado por esa conversación.
Es muy fácil ser hijo de una familia y recibir el alimento y sentir que te cuidan y saber que tienes un hogar y saber que no tienes que hacer por ti mismo lo que tienes que hacer. Eso es delicioso. Pero resulta que ya soy una adulta y ahora me toca hacerme responsable de mí.
Y eso pasa cuando eres un joven adulto, que tú empiezas a sentir un duelo muy grande porque ya no puedes ser sostenido por otros. Ya no puedes pedirle a tu papá que te dé las cosas y que te sostenga en las cosas, te toca a ti. Y cuando eso sucede necesitas empezar a elegir cómo quieres vivir la vida. Y eso cuesta y tiene costos muy altos. Yo reconozco que muchas veces nosotros en nuestra generación, y lo conversaba con amigos recientemente, creamos una generación que sobreprotegimos un montón. Evitábamos que les pasara cualquier cosa, evitábamos que sufrieran, evitábamos que no tuvieran lo que necesitaban a la mano. Y eso hace que ellos juzguen que siempre tienen que estar sostenidos por nosotros. Y nosotros vivimos también experiencias muy distintas en nuestra época no tenías a la mano en el celular, el banco, el domicilio, te tocaba moverte y te tocaba hacer una cantidad de cosas para lograr que funcionara la vida. Esta generación depende mucho de la tecnología y eso también no es bueno ni malo, no la estoy juzgando, pero lo que sí sucede con esto es que pareciera que la vida tiene una respuesta más fácil, más rápida y siempre estamos nosotros mismos, a mí también me está pasando, esperando la respuesta rápida de la vida. A todos nos pasa, todo debería pasar ya y yo ya debería tener solucionada la vida.
Ese juego nos está jugando en contra a sentir y realmente poder vivir lo que emocionalmente nos está pasando. Porque nos vamos a la acción, esto ya se tiene que resolver.
Cuando jugamos ese juego de todo tiene que ser resuelto, entonces empezamos a hacer movimientos muy extraños.
Desde para ser querido yo debería tener más dinero, por ejemplo. Ese es un juego que yo veo alrededor que es muy fuerte y que además nos desconecta de la conversación humana, de las relaciones, rompe relaciones, no permite que nosotros realmente construyamos una relación auténtica con el otro, de cuidado, de bienestar.
Esta conversación viene hoy a mostrarnos justamente que ese juego necesitamos desafiarlo.
Vivimos en transparencia la forma como creemos que la vida es y no podemos sostenerla de esta manera porque hoy en día están pasando tantas situaciones en la vida y en el mundo que nos muestran que las estructuras se están cayendo literalmente. Eso nos vino a mostrar. El terremoto que sucedió en Colombia el 10 de agosto y el que sucedió el 21 de junio en Venezuela y en otros lugares del mundo han pasado también. Ahorita no tengo la referencia de las fechas, pero ha sucedido en todo el mundo.
También nos habla todo lo que está pasando energéticamente con el planeta.
Estamos viviendo incendios en muchos lugares del mundo.
¿Y yo me pregunto cuando el fuego viene, de qué habla?
Yo tengo una interpretación. Hay mucha rabia contenida cuando el fuego emerge. Es como lo que nos pasa cuando estamos enojados, nos calentamos y hay como esa sensación de fuego interior. Y yo creo que la energía del planeta está lleno de enojo porque sentimos que necesitamos aprender a poner nuevos límites. Estos nuevos límites que necesitamos poner se trata de realmente poder ser nosotros hoy más que nunca. Mi compromiso con este programa es que podamos transitar a una nueva manera de pararnos en el planeta donde podamos ser leales a nuestra esencia. Y nuestra esencia es el amor.
A veces nuestras decisiones pasan por encima del amor y del bienestar, de la paz.
En estos días, recientemente, tuve una crisis muy fuerte y me sentía muy vulnerable y muy frágil por todo lo que me está pasando, porque a mí también se me abrió el piso y porque estoy enfrentando situaciones desafiantes que hacen que yo tenga que derribar las estructuras. Ya no puedo ser la misma de antes, la que no pone la voz. Ya no puedo ser la que simplemente se espera que las cosas pasen. Tengo que elegir cómo muevo las situaciones para que vengan de una forma distinta. Y en esa conversación vamos a estar hoy con una invitada maravillosa que les traigo para que nos invite a mirar los juegos desde un lugar más amplio. Porque los juegos están yendo en contra de nosotros mismos. Y yo lo escucho alrededor, en todas las personas que me rodean, en mis consultantes, en mis amigos, en mi familia. Veo situaciones que nos llevan al suicidio, intentos de suicidio, depresión, ansiedad, se rompen relaciones, enfermedad. Y yo creo que lo que nos está invitando la vida es a preguntarnos cuál es el juego que queremos jugar y desde dónde necesitamos desafiar lo que hemos aprendido.
¿Qué juego? Sigo jugando porque todavía no me he atrevido a imaginar otra manera de vivir. Vamos ahora a un corte y a la vuelta mi invitada, Lina Correa Zuluaga.
[00:10:00] Speaker B: Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión.
Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y Esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más
[00:10:26] Speaker A: conversaciones como esta que cambian el juego de la vida. Son las que ustedes pueden encontrar en Naomedia Televisión. Puedes ver todos nuestros programas en Roku, en iOS o en Apple TV. También puedes entrar en la aplicación Naomedia TV, donde vas a encontrar episodios de este y de otros programas bilingües en español y en inglés, donde vas a encontrar mensajes que realmente nos permiten ampliar la forma en que nos paramos frente a la vida, desafiar muchas de las creencias que hemos tenido y sostenernos en una nueva manera de habitar la vida.
Bienvenidos de vuelta y quiero presentarles a la mujer con la que voy a tener esta conversación, que es una amiga de mi corazón y de mi alma que siempre me invita a mirar más allá de lo evidente.
Yo conozco a muchos que se dedican a trabajar con el comportamiento humano para comprender por qué hacemos lo que hacemos.
Mi invitada llegó a esas preguntas porque la vida desde muy temprano la puso frente a experiencias en las que sintió que no encajaba en la forma en que el mundo que la rodeaba decía que debía la vida, las cosas.
Más allá de su trayectoria como psicóloga, como coach, como consultora, nosotras hemos conectado siempre muy profundamente porque hay una sabiduría en ella que viene de su vida, de sus experiencias desde que era una niña, de eso que la hace única. Ella es un ser que puede ver la vida más allá de lo evidente y eso es lo que siempre me ha regalado a mí.
A veces cuando estamos conversando, ella me amplía la mirada y lo que termina pasando es que ella trae esos dones para ponerlos al servicio de la vida y de todos para que nosotros desafiemos esos lugares que damos por determinados para poder crear algo nuevo.
Bienvenida, Lina María Correa Zuluaga, qué alegría tenerte aquí. Preciosa.
[00:12:36] Speaker C: Gracias a ti, Caro. Estoy feliz de estar acá.
[00:12:39] Speaker A: Me honra, gracias.
[00:12:42] Speaker C: Sí, me honra y creo que oyéndote y como con las conversaciones que hemos venido teniendo y desde el lugar en el que estoy como ahorita parada, creo que sí el mundo necesitamos oírnos entre todos y hoy las experiencias de todos nos nutren para poder seguir viendo caminos para andar este mundo que trae regalos inmensos y que cada día nos desafía también más.
[00:13:13] Speaker A: Así es, y fíjate, yo les contaba en el primer segmento que nosotros ya habíamos grabado este episodio y que tuvimos la situación, lo voy a llamar así, situación que no quedó en el sistema grabado y esas cosas yo digo que no pasan por casualidad, yo nunca juzgo, ah no, es que fue el error humano. Yo digo, esas cosas pasan por algo y por algo pasó. Y aquí estamos de nuevo grabando y te agradezco además que hayas aceptado la invitación a volver a hacerlo, porque creo que parte del juego es precisamente estar muy en el momento presente y nuestro momento presente cambió respecto al momento presente en el que grabamos la primera vez.
Después de esa primera vez pasó un terremoto en Colombia después de esa vez, yo he estado en conversaciones que las contaba un poco en el primer segmento, de nuevas maneras de pararme frente a la vida, con mis hijos, con mi esposo, dado el quiebre en el que estoy de la situación que está viviendo Paulo. Entonces yo creo que es muy al lugar esta conversación en este momento. Y te agradezco por haber vuelto, porque creo que nos va a abrir posibilidades nuevas también por lo que hemos vivido tú, yo en estos días.
Bien, parte de lo que conversamos originalmente y que quiero volverlo a traer, es precisamente tu historia de cuando eras niña. Tú me contaste cómo fue para ti sentir que tú no funcionabas como los demás. ¿Quieres contar tu historia?
¿Cómo fue qué era aquello que tú vivías cuando eras chiquita y sentías que no tenías un lugar similar a la normalidad de los otros?
[00:15:05] Speaker C: Si, eso. Esa sensación la tuve muy presente y obviamente es una sensación que me llevó a cuestionarme ¿Por qué? ¿Por qué, ¿De dónde?
Mi herida sagrada, mi educación.
Pero este año encontré algo que me hizo como clic y los otros elementos son valiosos, pero llegó a mí la claridad en términos del funcionamiento de mi cerebro. ¿Yo era ambidiestra, y eso qué es?
Es poder, digamos, escribir y hacer cosas con las dos manos.
En el colegio se empezaron a dar cuenta que yo lo hacía. Yo tengo 50 años, entonces estoy hablando de algo que pasó hace 43 años, donde, obvio, no había tanta claridad en términos del cerebro, del funcionamiento nuestro, de un niño chiquito o con problemas de aprendizaje o con mil cosas que hoy en día cada vez entendemos más, con las luces y las sombras que trae eso.
Y me llevaron donde un neurólogo, y el neurólogo la lateralidad de esta niña de 7 años es 49.51. No hay por dónde escoger.
Toca dejarla, dejarla que haga lo que quiera. Y creo que eso generó en mí una no obviedad del mundo. Realmente para todo el mundo era como siempre se hace. Y yo para mí es para la derecha, para la izquierda. Eso para mí no había un como siempre jugando bolos, la gente coge la bola y anda y la bota. Yo tenía que primero coordinarme a mí, muy conscientemente, Pie derecho, pie izquierdo, recortando.
La gente coge las tijeras con la mano que su cerebro le manda coger, con la que le es fácil, así tenga que aprender. ¿Yo necesitaba ensayar con las dos para saber cuál era más cómoda para mí, no? Entonces con todos estos cuestionamientos, obviamente que nos trae la vida, vi cómo para mí no había nunca nada obvio por esa condición necesitaba hacer para poder después repetir.
Conceptualmente no me funcionaba, no había un siempre ha sido así.
Y si yo miro mi vida ha funcionado sobre esos parámetros no hay nada obvio.
El consejo a mí no me ha funcionado mucho.
Necesito meterme en la situación para entenderla.
Y el cerebro es un regalo y la forma en la que miramos el mundo y muchas veces pues no somos conscientes con lo que venimos, pero nos vamos adaptando y con lo que venimos relevante y el juego para mí nunca fue obvio.
Nunca fue obvio y ahí es donde
[00:18:06] Speaker A: me gustaría que ahondáramos un poquito para que para las personas que nos están escuchando sea claro qué es lo que hace que tú veas la vida desde un lugar distinto.
La pregunta tiene que ver con esa experiencia.
Yo siento que despertó en ti una sensibilidad particular para ver lo que los demás damos por sentado.
Tú puedes ver más ampliamente qué es eso que tú hoy en día uy, esto ya no podemos darlo por sentado en este momento, ¿Qué dirías?
[00:18:52] Speaker C: Qué buena pregunta. Muchas cosas, Caro.
Yo creo que no podemos dar por sentado en la forma en la que vemos, por ejemplo, el liderazgo, la forma en la que vemos el trabajo, la forma en la que operamos nuestra vida en el trabajo, las relaciones donde normalizamos lo que soy yo como ser humano, que damos por sentado que somos de una manera y así voy a tener que estar y dejamos a un lado nuestro bienestar. Míralo loco, dejamos a un lado mi bienestar porque nos condenamos a lo que somos.
Y digamos que en lo que yo he vivido, que yo siento que como que me ha tocado aprender muchas cosas también muy de cero desde mi lógica de no concepto, sino de meterme a entender el mundo en la acción.
Y creo que generamos condenas por el miedo a cambiar.
Nos olvidamos del bienestar y le jugamos y la apuesta está en la adaptación. Y yo creo que ahí hay un dolor muy grande como humanidad.
Nos adaptamos a que así funcionan los sistemas políticos, nos adaptamos que así son los líderes, nos adaptamos que es que es el jefe. Entonces no levanto la mano nos adaptamos a que soy mamá y entonces ya me voy como era mi mamá, porque ya no puedo más con la vida y con el agote. Y me resigno a educar a mis hijos de una forma porque no busco el bienestar. Y yo creo que preguntarnos es el bienestar nos va a llevar a tener que cambiar, nos va a llevar a tener que adaptarnos, pero nos va a llevar a un buen lugar. Pero necesitamos cambiar el juego. Yo creo que tenemos un juego de resignación.
[00:20:51] Speaker A: Sí, así es. Así es.
Coincido contigo. Lini.
Perdón, termina la idea. Te interrumpí.
Ya, coincido contigo. Coincido en que entramos en un juego que nos está jugando en contra como seres humanos y lo estamos viendo a todo nivel. Y de eso hablaba un poco en la editorial.
Y además de eso, hay algo que tú acabas de decir que es fundamental y que yo quiero que ahondemos en el siguiente segmento. Y hablaste de la identidad.
Yo soy la mamá que soy, porque así lo aprendí con mi mamá. Yo soy el líder que soy porque así es como funcionan las organizaciones.
Y esto es lo que yo debo ser. Hay un deber ser que está tan instalado y que nos está hoy en día quedando apretado. Es como que ya llega un momento en el que como ropa chiquita, ¿Sabes? Como ya no me queda y me lo quiero ajustar y no me queda. Y yo siento que eso nos está pasando como seres humanos.
Así que vamos ahora a un corte comercial y a la vuelta, después de la pausa, ahondamos en ese tema. Gracias, Ly.
[00:22:08] Speaker B: Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión.
Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y Esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más
[00:22:35] Speaker A: en esta conversación que nos está trayendo Lina y que vamos tejiendo juntas, que además me encanta porque está muy alineada a esta temporada de Ser Fiel a Mí, donde estamos aprendiendo a dejar que la conversación nos devele lo que quiere aparecer.
Ella habló de identidad cuando habla de los roles, y yo creo que precisamente la identidad nos da pertenencia, nos da reconocimiento, nos da seguridad.
La mantenemos también muy ligada al éxito. Y yo he hablado mucho de eso aquí porque yo me identifiqué mucho ahí. Cuando era líder era como mi éxito de ser líder y también me daba sentido porque yo cumplía un propósito que yo amaba. Y Lina fue testigo de eso también.
Creo que ese juego se está rompiendo y yo lo veo claramente en mi historia, porque llegué a un momento en que la vigencia de ese juego se rompe.
Ya no eres líder, entonces quién eres o tus hijos crecieron, entonces ya no ocupas ese lugar de mamá que fuiste de los niños chiquitos o de los adolescentes. Yo estoy en este momento ya con adultos y para mí eso ha roto el juego totalmente de lo que significa ser mamá.
Y hay algo que a mí me llama, que me llama en esta conversación, y es que a veces, y lo he visto en las conversaciones que he tenido recientemente con consultantes e incluso con amigos y con la gente que me rodea, es que ver el juego no significa que sepamos salir de él, porque muchas veces estamos construyendo la identidad dentro de ese mismo juego.
Y durante años hemos estado trabajando por ese juego, ¿Sabes? Por mantenerme en la posición como líder, o en esa relación, o en esa forma de familia que construí, o en la idea de éxito.
Y a veces nos esforzamos mucho por llegar ahí. Entonces, ¿Qué les dirías a quienes nos están escuchando, por un lado, sobre por qué es tan difícil salir del juego que ya no nos está sirviendo y por qué es tan difícil soltar la identidad que hemos construido dentro de él, qué te viene
[00:25:02] Speaker C: muy bien?
Yo lo voy a poner como desde varios niveles. Hay un nivel, yo creo, social. Nosotros nacemos siendo seres que necesitan vincularse para sobrevivir. Necesito vincularme yo como seres humanos. No sobrevivimos sin otro. Yo creo que hay una trampa grande de creer que claro, es un lugar del cerebro de sobrevivencia, decir si no me vinculo, muero.
Hay un miedo profundo de decir si soy diferente, ya no me van a querer. Mi identidad es igual a las relaciones que tengo. Así la leemos. No es así, pero así lo leemos.
Si dejo de ser esto, me dejan de querer. Eso es una primera base que ya desde un lugar adulto, ojalá lo podamos enseñar a nuestros niños desde más chiquitos, entender que no es real.
No, no es real. Es más el mundo no me quieren por mi identidad.
Listo. Mi identidad, un lugar práctico, casi de transacción para hacer cosas, pero no es lo que me vincula.
Eso es por un lado, para mí es bien, bien relevante. Y por otro, para mí es el miedo profundo que le tenemos a la incertidumbre. ¿Porque romper el juego es igual, si ya no juego fútbol, a qué juego? ¿Qué es lo primero que pasa? ¿Si ya no es fútbol, qué es? Y ese lugar de incertidumbre no lo enseñaron como un lugar malo, como un lugar de incapacidad, como un lugar donde no estoy siendo capaz. Y nunca nos enseñaron a ver la luz de la incertidumbre. El valor de la incertidumbre, la valentía, la incertidumbre, la capacidad como seres humanos que tenemos de crear nos cada segundo en la vida.
Y eso desde la historia, desde la cultura, es algo a lo que no se le da valor. Y yo invitaría que le demos valor. La incertidumbre es, es más, es uno de nuestros diferenciales con los otros Seres del Planeta.
Y es la capacidad de podernos reconstruir. Necesitamos abrazar la reconstrucción, Necesitamos abrazar la incertidumbre para poder entrar en otros lugares.
A mí me tocó ahorita reconstruir mi lugar de mamá.
Yo era mamá con hija en la casa y dejé de ser mamá con hija en la casa porque mi hija se fue donde el papá.
Y me tocó reconstruir todo lo que me han enseñado de ser mamá, Todo lo que el mundo sabe que ser una mamá yo ya no lo era.
Y trajo luces, un dolor profundo esa reconstrucción, porque también me sentí desprotegida.
Y necesitamos aprender a abrazar eso con menos sufrimiento. Yo me lo sufrí mucho. Con menos sufrimiento para poder entrar más tranquilos a pintar en ojo.
[00:28:22] Speaker A: Me encanta además que traigas tu propia historia y te lo agradezco, porque yo creo que muchos estamos viviendo situaciones similares.
Ya no estoy en el lugar en el que estaba, quisiera sostenerlo, pero ya no está.
Empezamos a tratar de movernos hacia nuevos lugares. Yo lo siento también en mi propia historia, con lo que venía contando de mis hijos y de que estamos rearmando la relación con ellos.
Y yo pretendí empezar a actuar muy rápido, en vez de sentir lo que estaba sintiendo y sintiendo me di cuenta que estaba muy tirana conmigo misma. Tratándome muy mal.
Y yo creo que ahí hay una pista y tú también lo pones.
Ah OK. Yo también tuve que detenerme para mirar cuál es el nuevo lugar donde abordo la relación con mi hija.
Pero detenernos, yo creo, para poder abordar la incertidumbre, pasa por sentir el dolor.
Y yo creo que hay mucho temor a eso en general en la gente que nos rodea, porque aparecen muchas emociones, entre esas la culpa. Uy, tengo que soltar.
Sí, cuenta un poco de eso. ¿Sabes por qué es relevante entrar allí?
¿Qué sientes tú que nos regala? Entrar emocionalmente a poder vivir lo que realmente estamos viviendo
[00:29:50] Speaker C: está lindo. Y ahí hay un juego atrevido entre la culpa y la vergüenza.
Y yo la he estado como mirando mucho. ¿Por un lado hay culpa a traer mi caso con mi hija, con Martí culpa, no fui buena mamá, vergüenza, que va a decir el mundo de mí? Dado que yo creo que yo no fui buena mamá, pues el mundo me va a juzgar así.
Y ahí empieza un dolor profundo de castigo, porque creemos que si nos castigamos así, yo le digo al mundo, perdón, lo estoy haciendo mal, como que me salvo del castigo de alguna manera, listo, el castigo social, o si me culpo es porque me importa y estoy aprendiendo. Esa es una trampa.
Y creemos que verlo liviano es como no ser responsables. Es como cuando uno le dice a una persona en un momento de dolor profundo que hay que aceptar, o que yo no me doy, yo no puedo subir la vara, o no darme duro para tener mejores resultados. Tenemos una mirada de exigencia desde el castigo y no exigencia desde la liviandad. Y ahí cuando caemos en esos momentos de culpa y vergüenza, el juego no lo vamos a cambiar. Porque lo que necesitan esas dos emociones de alguna manera es reparar. Es decir, nos mandan para atrás, no para adelante.
No me mandan a ver posibilidades, me mandan a reconstruir, literal, a ver para atrás, a ver para atrás, a ver para atrás.
Ese juego.
Esas son dos emociones que las tenemos inherentes en nosotros y en nuestra sociedad, pero como la incertidumbre es importante, empezar a replantear, porque son como que me salvan de alguna manera, me ponen víctima de alguna manera me rescatan.
[00:31:56] Speaker A: Así es.
[00:31:56] Speaker C: Sí, en momento del dolor me están rescatando como para poner pañitos en medio de la situación que me tiene confusa, que me tiene asustada, que no sé por dónde hacer.
[00:32:09] Speaker A: Así es.
[00:32:10] Speaker C: Eso es como lo que yo veo Entonces es cómo nos amistamos, ¿Cómo las vemos, van a aparecer, ¿Cómo me amisto con eso y ando más rapidito a ver posibilidades, Abrazarnos ahí cuando la vida nos quita el piso? Porque eso, porque yo elijo, porque la vida me lo quita.
[00:32:30] Speaker A: Así es, así es.
Coincido contigo y me traes una visión que no había visto antes respecto a esta conversación, y es que hay algo profundamente humano en reconocer que la vida nos pudo haber servido hasta un punto, una manera de operar, de ser, incluso nos pudo haber hecho felices lo que éramos.
Y llegamos a un momento en el que eso se corta y necesitamos vivir de otra manera.
Para poderlo ver. ¿Qué es lo que tú nos traes?
Necesitamos, tú decías, reparar y reparar. Si, yo lo tomo literalmente la palabra es como resolver a parar, ¿Sabes? Como que la tomó muy de ahí. Vuelve a parar.
Sí, vuelve a parar y vuelve a mirar desde una nueva perspectiva lo que está sucediendo. Y mírate a ti mismo. Incluso el reparar también es conmigo. ¿Qué es lo que yo me estoy contando la situación?
¿Qué es lo que yo no estoy acogiendo de mí misma?
¿Por qué estoy siendo tirana conmigo? Porque eso es lo que genera la culpa y la vergüenza. ¿Y cómo puedo, a partir de reconocer justamente eso que está generando mi conversación interna de culpa y vergüenza? Quizás no fui suficiente, no sé, ser mamá o papá, porque yo estoy pasando por esa conversación. ¿Sabes? Como desde un deber ser. Creo que nos pegamos mucho a un deber ser que, como decía, se vuelven camisas de fuerza que ya no nos sirven.
Vamos a seguir esta conversación, ahora vamos cerrando este segmento.
Yo creo que hay una pregunta que se abre aquí y ¿Qué juego es el que nos sirve hoy para romper con el deber ser?
Porque yo creo que ahí hay una movida muy grande que podamos elegir realmente el juego de la vida. Vamos a un corte comercial y a la vuelta vamos a hablar sobre elegir el juego.
[00:34:46] Speaker B: Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión.
Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más.
[00:35:13] Speaker A: Gracias por llegar hasta este momento en Ser Fiel a Mí. Esta conversación nos toca profundamente en este momento, tanto a Lina como a mí, porque hemos estado navegando justamente situaciones que nos desafían en la forma como nos paramos frente al juego de la vida en general. Y yo creo que a todos nos está pasando. Pienso en las personas que hoy se quedaron sin hogar en el Eje cafetero y en Chocó, en mi país o en Venezuela por el terremoto. Pienso en todas las personas que sienten hoy que literalmente el piso se les está abriendo por diversas situaciones.
Y creo que hemos llegado a un lugar en esta conversación que para todos puede ser una conversación que nos inspire y que nos abra posibilidades.
Porque es posible que estemos reconociendo el juego. Es decir, no me está sirviendo, no me sirve la manera en que me relaciono, tengo que hacerlo de una forma distinta.
Puede ser que estemos sintiendo la culpa y la vergüenza también, incluso en medio de situaciones vulnerables y la sentimos.
Sentimos miedo a pedir ayuda, sentimos miedo a que reconozcan que ya no estamos pudiendo jugar el juego. Se pierde la identidad. También lo veníamos hablando con Lina y conversábamos con Lina de que hay un temor mucho más grande. Lin, y quieres ampliar porque me lo comentaste en el corte comercial, ¿Qué es eso que estás viendo? Luego de esta conversación
[00:36:44] Speaker C: me quedé pensando con la pregunta que dejaste y yo creo que acá nos pasan cosas y digamos que lo veo en mí este lugar de nostalgia frente al tiempo.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Un lugar cultural eterno, de ver a la generación que viene abriendo camino, mal vista. Estos jóvenes de hoy en día, los problemas de hoy en día no eran los de antes.
Hoy en día tenemos una brecha grande generacional, entonces son irresponsables, no quieren nada.
Y si bien eso puede tener elementos ciertos en fenómenos que vemos, también hay unas luces inmensas de esta generación.
Yo siento que es una generación que nos está poniendo a conversar, a darle sentido a las cosas, que por eso nos incomoda tanto.
Entonces como que la vida tiene una sabiduría que no vemos. Yo lo que veo es que los jóvenes vienen casi a apoyarnos para andar en eso nuevo y nosotros hacemos, nos retraemos, el brinco no lo damos.
Cambiar el juego implica cuestionarnos hasta de esas creencias que el otro me muestra que yo automáticamente le peleo, ¿No? El joven que dice, pues es que me gusta ir al gimnasio a las 4 de la tarde, me deja salir y yo lo rechazo. ¿Cómo cambio el juego? Preguntémonos.
Esto nunca se me ha ocurrido. Lo que no se me ocurre está mal. No, nunca se me ha ocurrido.
Qué curioso.
[00:38:29] Speaker A: De alguna manera me está regalando una manera de ver esto que es bien amplia, y es cuestionar nuestros supuestos sobre lo que la vida debe ser, que lo trae la gente joven, que nos lo trae, incluso la inteligencia artificial, que nos lo trae las situaciones que están pasando hoy en día, incluso el terremoto lo trajo. Es como ¿Cuál sería la forma en que podemos juntos hacer que la vida tenga un sentido distinto? Tú decías, ellos nos traen el sentido.
¿Cómo podemos hacer que la vida sea creativa, dadas las circunstancias en las que estamos hoy en día?
¿Cómo podemos hacer que el juego cambie sin que pierda valor lo que es importante para el otro y para mí?
Y yo creo que ahí empieza a emerger una posibilidad distinta.
¿Qué dirías tú que es lo que, o más bien, porque ya tenemos que ir cerrando, para dejarles el regalito a nuestra gente, a la gente que está viendo?
¿Cuál para ti es la llave que abre a un nuevo juego?
¿Qué es eso que necesitamos como seres humanos?
Elegir para realmente ser libres de los juegos en los que nos hemos metido.
[00:40:08] Speaker C: Buscar el bienestar más allá del contexto.
[00:40:12] Speaker A: Qué lindo.
[00:40:15] Speaker C: Esa para mí es como más allá de lo que me pase, yo puedo estar bien. Yo puedo estar bien.
Eso me lleva a la aceptación. Cuando acepto el juego se amplía, pero genuinamente.
Y cuando entiendo que yo soy el creador de ese juego. Yo creo que esas son las tres aves para cambiar y entender, bueno, una cuarta, entender que la creencia no es la estructura de la vida, que es la trampa.
Creemos columna vertebral es la creencia y no es real.
[00:40:52] Speaker A: Y yo creo que ahí jugamos un juego que es bastante difícil, y es que nos pegamos tanto a una regla que aprendimos, y la hemos jugado tanto, que decimos así tiene que ser la vida.
Y yo creo que eso nos está generando profundo sufrimiento como seres humanos.
Porque cuando nos pegamos a la regla, en lugar de pensar el para qué estoy haciendo esto, y lo que tú decías, pensar en el bienestar de las personas, creo que eso, más allá del
[00:41:28] Speaker C: juego, que es clave, nos gana. Y entonces ya no podemos estar bien, el otro no, ya no lo puedo cuidar porque el contexto ganó.
[00:41:37] Speaker A: Sí, sí, total. ¿Quieres dar un ejemplo de alguna situación que tú hayas visto para que la gente pueda identificar, y con eso cierro contigo, qué significa esto del bienestar más allá del contexto? Un ejemplo donde la gente diga, sí, aquí con eso me identifico.
[00:41:58] Speaker C: Digamos, la creencia. Hagan de cuenta que lo que jugamos es que la creencia se vuelve chiquita y nosotros nos tenemos que meter en esa creencia. Somos más grandes de la creencia.
Y un ejemplo Caro, a traer. Mi experiencia con todos estos dos años, con el proceso de Marti.
Hubo momentos donde estuve mal, el contexto era complejo, pasaban cosas muy dolorosas con Martí. Y yo no solté por el proceso de lo que he venido aprendiendo en la vida, en que yo podía yo tenía que estar bien.
Yo tenía que estar bien. Y eso me llevó a reconstruir mi cotidianidad, empezar a escribir un libro, a reconstruir mi forma de trabajar.
Entonces, si bien la vida me estaba mandando a unos lugares de dolor, yo lo que estaba todo el rato pensando es cómo voy a estar bien en medio de esto, en medio de esta situación. Y eso, si bien el dolor estaba, que hay una diferencia muy linda que aprendí últimamente, buscaba el bienestar. Hay cosas que nos duelen, el golpe duele, la consta, el constante sufrimiento. Es una elección.
Y entender esa diferencia también es bonito. Me duele.
[00:43:35] Speaker A: Me encanta esa frase porque nos invitas a no evadir el dolor, pero sí a buscar la manera de hacernos cargo de él, ¿Sabes? En medio del dolor, bienestar. Y bienestar a veces es una conversación. Bienestar a veces es sentarte a llorar y reconocer qué es lo que te tiene triste. Bienestar es también tener conversaciones que no nos atrevemos a tener.
Bienestar es tomar las riendas de nuestra vida y elegir cómo queremos movernos para sentir paz con nosotros mismos. Lini, qué conversación tan preciosa.
[00:44:13] Speaker C: Tejer una cobija de lana que dice bienestar. Sí, claro, meditaba ahí. Sí bienestar no es igual a Ale.
Es que confundimos.
Puedo estar bien en medio del dolor y creemos que solo estoy bien si estoy en Walt Disney. No es real.
[00:44:36] Speaker A: Así es, así es.
Es el día a día, es en el momento a momento. Precioso, Mili, muchas gracias.
¿Dónde te pueden encontrar?
¿Quienes quieren conocer de ti, de lo que haces? Cuéntales un poquito.
[00:44:52] Speaker C: Sí, yo, bueno, me pueden encontrar en redes Dina Correa, INE, que es mi empresa de consultoría, yo trabajo en organizaciones, LinkedIn por Lina Correa también ahí estoy, MCC y por ahí me pueden encontrar, escribir.
[00:45:12] Speaker A: Ahí está mostrando tu página web.
Exactamente para que quienes quieran conocer más de lo que haces. Lina tiene esta capacidad de siempre ampliar la mirada y de hablar desde la experiencia, eso me encanta de ella y en eso me identifico ciento por ciento, porque desde allí la vida se vuelve más una elección consciente y creo que ese es el gran regalo que tú traes a la vida a través de lo que haces. Lini, muchas gracias por haber estado aquí.
[00:45:48] Speaker C: A ti gracias por la invitación.
[00:45:50] Speaker A: Con mucho gusto mi hermosa. Bien, y yo me quedo en esta conversación con la gran sensación de que navegamos el camino a reconocer cómo pararnos frente a los juegos que nos está invitando la vida hoy en día. Todos estamos pasando por momentos desafiantes y el gran movimiento que necesitamos hoy es cómo elegimos jugar la vida conscientes de quiénes somos.
Soy Caro Guevara y este es mi ser fiel a mí.